lunes, 23 de agosto de 2010

Mi revolución interior (2000 años después)

Lo que pasa, no es que no me conforme con lo de todos los días. Siempre estoy de más. O de vuelta, o lo que sea...mis cosas no suceden, las hago suceder
Tengo el corazón abatido de tanto amor disperso,
quisiera ver el resultado de aquello que no tengo.
Que pasa entonces cuando vuelva de regreso de aquella promesa que ya se me olvidó...

No tengo el menor sentido de las lapiceras que me compré y que desperdicié sin el capuchón puesto.
Las palabras que se me cruzaron por entre los dientes, fuertemente apretujados contra mi sien arrugada de tanta bronca, contenida por aquellos que me protegen de nada.

No sé si aún estoy en condiciones de ponerle la firma a mis dibujos, porque nunca aprendí a colorear
Las imágenes que algún día conseguí, me fueron donadas por fantasmas, y en las noches de lluvia seca, tuve que pedirle al nunca jamás que me devolviera las fibras.

Cada cual tiene tintes entre grises y oscuridades, que están allí, detrás de tu telón de fondo;
que quieres escapar, rasgar y partir; y luego, como si nada, te haces como quien se distrae y apareces saludando al público, imaginando las butacas numeradas de un colon remodelado para tus sueños de estrellato virtual yridículo.

Entonces la vida te regala un poco de fama, dentro de tu cabeza amueblada y roída de sobreinformación. Y vuelas y vas y vienes por tantos ferrocarriles...Pero no es que yo ya esté cansada de tanta hipocresía, estoy cansada de tener que explicarlo todo para mí misma, para la tranquilidad que se logra nunca al devolver la pelota -oportuna ocasión de jugar un mundial- para qué existen los espejos!...

Tengo duda sobre mi papel de guarda espiritual en el lado oeste de la cama. Y a veces me encuentro desenredando fobias extrañas. Y al final, sin esa copa de vino prometida, sin aquellas cosas que no hice, y todo se vuelve una historia más...

Qué más quisiera que volver al metro de Madrid, y cotejar palomas en la plaza del café, venir por siempre acompañada para marchar después, con la foto bien pegada en el carnet, en una visa sin datos, sin por qué. A las márgenes de este sismo constante, en esta costa de rarezas, de desilusiones, por una frontera cruzada sin gracia. Aquí, sin nada por qué sentarse, sin motivos para juntarse, que quieres que te cuente de mi vida..

Estos retazos de amores, de éxitos mundanos desvaluados por la caída del dólar, la carencia del euro, y las migajas de un tiempo que se acorta y yo sin medir!...pero midiendo incluso, no puedo predecir,
el próximo temblor de pies, que pasa sin decidir el porqué de esta casa sin caerse, el porqué de este teclado, y de mis ansiedades freudianas ya sanadas al margen de tus locuras.

Entonces, no es que no me conforme con nada, simplemente no me conformo con todo. Seré pecado para algunos,mañana tal vez salvación, pero hoy o cuando quieras preguntarme, mira mis fotos; y luego conversa de las mariposas que duran dos días, y de cuantos pétalos tuviste que romper para saberlo.

Aun así, te espero en el lugar de siempre, cuando quieras bajamos a por las vacas, el burro y las ovejas, y si traes el mate,el termo y las facturas, podemos continuar un poco más allá, pasando fronteras,cruzando los dedos para comunicarnos en chino mandarín y descansar en una piedra adoquinada...no importa cuánto tiempo más tiene que pasar para averiguar esa respuesta, pero a veces siento que nada podría ser posible si no nos adentramos a fondo en la maleza de la selva. Así es como odio a los mosquitos y soy su principal asesina.

Será que la vida me alcanza, como decía la canción, que ya no intento desprenderme como antes; y a lo mejor por eso, ya no quiero armar nada más. También yo soy bicentenaria y si me permiten colarme en el festejo, también revolucionaria!

Cuando me pregunten, siempre diré lo mismo; y allí, cuando tengas otra cosa para mí
mandáme una postal. Acá todos estamos bien, pero todas andamos mal. Cuando decidas buscarme, no te desesperes, no me encontraras por acá. Con el mate que te conté, mirá hacia el arriba, y allá, bajo el árbol del fin del mundo...estaré.

Mi reina del plata

Por qué me expulsaste de tu vida!
me duele tu ausencia
me muero cada vez que me voy
Rebelde, ingrata
no te mereces mis lágrimas;
sin embargo, aquí me tienes
añorando tus locas noches de pasión
tus cantos de lluvia negra
tu arte, tu esencia, tu color

y no paro de llorar,
cayendo en gotas como mar de tempestades
por tu ausencia
que es la mía
y nadie sabe explicarme
ni yo puedo excusarme
de tanta lejanía...